ALAVA ESQUIVEL, Miguel Ricardo
[Vitoria (Alava) 7.02.1772 / Barèges (Francia) 14.07.1843]

  • Nació en Vitoria el 7 de febrero de 1772, siendo sus padres Pedro Jacinto Alava y Saénz de Navarrete, señor de la villa de Estarrona, Quintana y los lugares de Urturi, Rituerto y tierras de Izqui; y María Manuela de Esquivel y Peralta. Sus antepasados habían desempeñado importantes cargos en la administración.
  • Estaba casado con su prima María Loreto de Arriola y Esquivel (22.11.1813), cuyo padre era Regidor preeminente del Ayuntamiento de Vitoria, y descendía de los Marqueses de Legarda. Su tío Ignacio María Alava fue brigadier de la Armada. En el testamento de su padre figuran como curadores de sus hijos menores: Su cuñado Iñigo Ortés de Velasco; su cuñado José Manuel María de Esquivel, Vizconde de Villahermosa de Ambite; Ignacio María de Alava; Luis de Alava, Gobernador de la Concepción en Chile; su primo Fausto Antonio Sáenz de Navarrete; y su sobrino Santiago de Aranguren, Conde de Monterrón.
  • En enero de 1781 inició sus estudios en el Seminario de Bergara, regentado por la Real Sociedad Bascongada de Amigos de País, en cuyas aulas se formaron varios miembros de su familia. A lo largo de los nueve años que permaneció en él cursó las asignaturas de filosofía, historia, matemáticas, inglés, francés...
  • A los trece años ingresó como Cadete en el regimiento de Infantería de Sevilla (19.07.1785), en el que su padre había sido Ayudante mayor y al frente del cual estaba en ese momento su tío José. Dos años más tarde ascendía a subteniente (30.12.1787). Durante ese tiempo siguió sus estudios en Bergara, y una vez finalizados (25.06.1790) se incorporó a su Regimiento. Poco tiempo después se produjo una variación en su carrera profesional: solicita su ingreso en la Armada (29.10.1790) "pues se halla con regulares principios para adquirir los conocimientos necesarios en esta carrera".
  • Para dar ese paso fue examinado de diversas materias, tras lo que se concluyó que en "los tratados de Matemática, que han estudiado en el Seminario de Vergara, ha hallado corrientes y bien impuestos a D. Miguel Ricardo en la Arithmetica, Geometría plana y sólida, y en las dos trigonometrías rectilínea y esférica". En la aprobación de su traslado (9.11.1790) se mencionan tanto sus conocimientos como los "servicios de su tío el Capitán de navío y Mayor General de la presente Escuadra don Ignacio María de Álava". Sus ascensos fueron bastante rápidos, hecho que se explica tanto por la excelente formación que se adquiría en Bergara como por la extensa red de relaciones familiares en el estamento militar.
  • Desde el primer momento se vio inmerso en la guerra que en aquel momento enfrentó a España con Inglaterra y con Francia: defensa de Ceuta (1791); bloqueo del Rosellón (1793), toma de Toulon (1793), campaña de Italia (1794). Sus méritos fueron recompensados con dos ascensos: Alférez de navío (12.04.1793) y Teniente de fragata (22.11.1794). Siempre gozó de la confianza de sus superiores ya que ejerció el cargo de Ayudante de los generales Ricardos y Juan Lángara.
  • El 7 de septiembre de 1795 es nombrado Ayudante de su tío Ignacio María, quien mandaba la escuadra encargada de dar la vuelta al mundo. Permaneció en América del Sur hasta 1800 en que embarcó con destino a Europa, sin duda como consecuencia de la orden de regresar que había sido expedida el 25 de marzo de 1797. Durante la travesía de regreso fue hecho prisionero por los ingleses. Liberado a fin de año, pasó a la península obteniendo un destino en tierra. A principios de 1801 (17.02) solicitó licencia para trasladarse a Vitoria a fin de arreglar cuestiones relacionadas con la marcha de su hacienda y hacerse cargo de sus hermanas que se habían quedado solas tras la muerte de su padre. Si bien se accedió a ello, tardó en hacer uso de la misma, por lo que se vio obligado a solicitar prórrogas (28.07.1801; 1.01.1802).
  • El 30 de julio de 1802 embarcó en el navío Príncipe, en el que viajó a Italia para el transporte de varios miembros de la Familia Real. El 5 de octubre de 1802 era ascendido a teniente de navío, siendo destinado a Cádiz. Poco tiempo después se le enviaba a Madrid, nuevamente a las órdenes de su tío Ignacio (20.03.1803 / 23.05.1804). Su estancia en Madrid estaba destinada fundamentalmente a seguir de cerca "en la sala de mil y quinientos, un pleito pendiente con la villa de Estarrona sobre su señorío, y varias rentas". Durante ese tiempo gozó de varios meses de licencia (del 20 de marzo al 20 de noviembre de 1803).
  • Destinado a Cartagena, solicitó traslado a Cádiz, argumentando que el clima del primer punto le resultaba perjudicial. Una vez en Cádiz (3.07.1804) cumplió diversos destinos en tierra, y el 30 de enero de 1805 se le encomendó el mando de un cañonero. Trasladado al navío Trinidad (16.02.1805), del que pasó al Argonauta. Estaba integrado en la escuadra dirigida por el almirante Federico Gravina, formando parte de la cual, en unión con la francesa de Villeneuve, participó en la expedición a la Martinica. De regreso a Europa, el 22 de julio tuvieron un enfrentamiento en las cercanías de Finisterre. El 31 de agosto se trasladó al navío Príncipe, para asumir el puesto de ayudante de la Mayoría de la Escuadra.
  • Intervino en la batalla de Trafalgar (21.10.1805). Su actuación en dicha batalla le valió el nombramiento de capitán de fragata (9.11.1805). En mayo de 1806 (9.05.1806) desembarcó, tras obtener licencia para desplazarse a Vitoria, a fin de velar por su salud y por sus intereses que tenía abandonados tras más de 20 años de servicio. Posteriormente solicitó el retiro con sueldo entero y el empleo de Segundo Gobernador de las Aduanas de Cantabria, cargo que no se pudo conceder porque fue suprimido inmediatamente. El 17 de julio de 1807 reiteró su solicitud de retiro, a la que se accedió, y fijó su residencia en Vitoria, plaza en la que le sorprendió el inicio de la Guerra de la Independencia.
  • Con ocasión de estos hechos pasó al Ejército de tierra, aunque nunca regularizó su situación en el escalafón de marina. Una nota en su hoja de servicios de 10 de octubre de 1818 indica: "Por noticias extrajudiciales se sabe que este oficial pasó a servir en los Reales Ejércitos, y como se ignora la fecha en que lo verificó no se expresa".
  • El 25 de enero de 1808 fue nombrado Diputado del común del Ayuntamiento de Vitoria. Pocos días más tarde era elegido para representar a la corporación en las Juntas generales de la provincia. Igualmente desempeñó importantes cometidos en la recepción de las personalidades que durante dicho año estuvieron en Vitoria: generales franceses, Familia Real española, etc. El 13 de mayo de 1808 la provincia le comisionaba a Madrid a fin de que expusiese la pésima situación financiera que le impedía hacer frente a los enormes gastos de mantenimiento de los ejércitos.
  • Al ser convocada por Napoleón una asamblea en Bayona a fin de dar un texto constitucional a España, y ante la imposibilidad de que la provincia de Alava pudiese estar representada por su Diputado General, se nombró a Miguel Ricardo Alava. Pero no pudo aceptar dicho encargo porque llevaba la representación de la Marina de guerra a dicha reunión, razón por la que fue uno de los firmantes de dicho texto. Tras el regreso de Bayona, Alava permaneció poco tiempo en Vitoria, pues a fines del mes de julio partía a unirse a las tropas de Castaños con las que se encontró en Madrid. A partir de ese momento se une al Ejército de tierra, siendo adscrito al regimiento de Ordenes Militares con el grado de Teniente Coronel. El 11 de septiembre salió de operaciones hacia el sur de Navarra, en donde tras la derrota de Tudela se le encargó cubrir la retirada hacia Calatayud. Posteriormente quedó unido a la Plana Mayor de la división del general Venegas, que operaba por la provincia de Cuenca.
  • El 18 de febrero de 1809 su participación en los combates de Mora le supuso el ascenso a coronel. Su próximo destino fue Extremadura, a las órdenes del Duque de Alburquerque. El general Cuesta le encomendó el traslado a la Junta Central de los informes relativos a la batalla de Medellín (marzo de 1809). Cumplida esta misión, la Junta Central le ordenó trasladase al general Sir Arthur Wellesley informaciones sobre las operaciones del Ejército francés en Sevilla, a fin de que intentara impedir su realización. Cumplida su misión regresó nuevamente al Ejército de Extremadura.
  • El 28 de enero de 1810 es enviado cerca del general Wellington, que se hallaba en Portugal, para explicarle la mala situación en que se encontraba la Junta. Unos meses más tarde (26.06) quedaba unido al Estado Mayor de dicho general en calidad de representante de la Junta Central, relación que se convirtió en una sólida amistad y que marcó las vidas de ambos personajes. Los méritos contraídos en la batalla de Busaco (27.09.1810) hicieron que el embajador inglés Wellesley (5.12.1810), por encargo de Lord Wellington solicitase su ascenso a brigadier. Una semana más tarde se accedía a tal petición, dándosele la antigüedad del día en que tuvieron lugar los hechos.
  • Tras el fracaso de las tropas francesas ante Torres Vedras, éstas iniciaron su retirada hasta regresar a territorio español. A fines de 1811 Wellesley, encargó a Alava la dirección del asedio de la plaza de Ciudad Rodrigo. En enero de 1812, la plaza caía en manos de los anglo-españoles, y el Lord Wellington comisionó a Alava para que comunicara la noticia a la Junta establecida en Cádiz. Su actividad en la toma de dicha plaza le supuso el ascenso a Mariscal de Campo (31.01.1812).
  • Después de la batalla de Arapiles (22.07.1812), los franceses abandonaron gran parte del centro de la península de forma que el 13 de agosto se proclamaba la Constitución en Madrid bajo la presidencia del general Alava. Una de sus primeras disposiciones fue decretar una amnistía para los soldados españoles de José I que se entregaran, hecho que le acarreó el odio de los intransigentes. El 25 de septiembre era herido cerca de Dueñas. El 23 de noviembre de 1812, las Juntas extraordinarias de la provincia de Alava le nombraban por aclamación Diputado General, cargo en el que permaneció hasta 1815.
  • En 1813 toma parte en la célebre batalla de Vitoria (21.06.1813), y terminado el combate continuó junto a Wellington en la persecución de las tropas francesas en retirada. Al finalizar la guerra se encontraba en territorio francés, en donde había participado en diversas acciones (Orthez, Burdeos, Ose de Bigorre, Tarbes, paso del Garona y Toulouse). Cesadas las hostilidades acompañó al general inglés hasta Madrid. En ese momento fue nombrado Embajador en Holanda (29.05.1814), a petición del rey Guillermo, quien había estado destacado igualmente ante el general Wellington en España.
  • Miguel Ricardo Alava fue víctima de la política represiva de Fernando VII y de las venganzas personales que se mezclaron en dichas actuaciones. El 8 de octubre de 1814 era detenido en su domicilio de Madrid, acusado por Nicasio José de Velasco, Teniente de Diputado de Alava de varios delitos políticos: falsificación de poderes para que Manuel Aróstegui fuese nombrado Diputado en las Cortes; reimprimir el impreso titulado "Proclama de un labrador de Reus"; obligar a la Diputación a jurar la Constitución. Los responsables de tales acciones eran Miguel de Alava, Mateo de Iruegas, José María de Aldama, Casimiro de Egaña, Vicente Ventura de Cigarán y Juan Martínez de Maturana. De la resolución de la causa no resultaron cargos contra el general alavés, por lo que se levantó su arresto (24.12.1814). Su prisión es necesario enmarcarla en el marco de un conflicto entre Instituciones alavesas y entre personas, ya que no había elemento alguno en que pudiese basarse un ardiente liberalismo por parte de dicho general. Antes de ser liberado, fue elevado a Teniente General (13.12.1814) con antigüedad de 14 de octubre de ese mismo año.
  • El 26 de abril de 1815, se le nombraba para ocupar interinamente la Embajada en París, mientras el Rey decidía qué persona escoger para tal vacante; al mismo tiempo se le autorizaba para trasladarse al cuartel general de Lord Wellington a fin de comunicar cuantas noticias pudiesen interesar al Gobierno. Estando en París, camino de su destino en Holanda, le sorprendió el regreso de Napoleón, por lo que se incorporó al Cuartel General del Lord inglés, a quien acompañó en la batalla de Waterloo. El 28 de agoto de 1815 se le ordenaba cesar en su misión interina, y mediante carta reservada se le indicaba que debía continuar de momento en la capital francesa "frecuentando según su costumbre el trato con el Duque de Ciudad Rodrigo y siguiendo como hasta aquí conmigo su correspondencia particular". En consonancia con dichas instrucciones el 15 septiembre de 1815 solicitó se le permitiese la permanencia en París por motivos de salud, cuando cesase su interinidad por la llegada del nuevo Embajador en París.
  • A principios de 1816 se le encargó arreglar el tratado que se estaba discutiendo con Holanda, pero regresó poco después nuevamente a París. Esta situación dió lugar a que el Embajador de Holanda en Madrid, mostrase el malestar de su Gobierno por la ausencia de un representante español ante dicha Corte. El 1 de julio de 1819 abandonó su destino diplomático y se dirigió a Vitoria con licencia para residir en dicha ciudad atendiendo al restablecimiento de su salud.
  • Tras la proclamación de la Constitución en 1820, Alava que se encontraba residiendo en Vitoria, vió requerida su presencia en diversas ocasiones para dirigir la Milicia y abortar las intentonas realistas. El 16 de diciembre de 1820 se le nombraba Embajador en París, dándose por terminada su misión en Holanda, aunque apenas había residido en dicho país; pero no aceptó dicho cargo, alegando motivos de salud. En septiembre de 1821 se le nombró Capitán general de Aragón, en sustitución de Rafael Riego. Tras la disolución de la Cortes, Miguel Ricardo Alava fue elegido Diputado por su provincia natal, razón por la cual dejó su destino militar en Aragón.
  • Durante los sucesos del 7 de julio de 1822, Alava tuvo una destacada actuación en defensa del orden constitucional, hasta el punto que mereció la nominación de benemérito de la patria. A principios de 1823, actuó de intermediario de un representante de Wellington enviado para lograr una modificación del texto constitucional español. Al producirse la entrada de las tropas francesas en 1823 apoyó al Gobierno y siguió a las Cortes en sus traslados a Sevilla y Cádiz, siendo uno de los 64 Diputados que votaron en favor de la existencia de una Regencia y en consecuencia de la destitución temporal del Rey. Una vez en Cádiz se le encomendó la Inspección general de los Cuerpos de Artillería e Ingenieros (24.06.1823). Vista la imposibilidad de resistir a las tropas francesas, los liberales intentaron negociar un armisticio, enviando a tal fin al general Alava (4.09). Tras la capitulación, Alava, condenado a muerte por su votación en favor de la incapacitación del Monarca, pudo refugiarse en Gibraltar desde donde partió hacia el exilio inglés.
  • Durante la década absolutista, sus bienes fueron embargados y se le desposeyó de los títulos y honores que le había conferido la provincia (Padre de Provincia). En Inglaterra fijó su residencia cerca de Reading en una casa que le ofreció su amigo el Duque de Wellington. Durante su estancia en el Reino Unido mantuvo relaciones con lo más selecto de la aristocracia inglesa, y la policía francesa señalaba que durante un período en que se encontraba enfermo, el propio Monarca británico acudió a visitarle. En el otoño de 1826 pasó a residir en Tours, permiso que el Gobierno Francés concedió a petición del Lord inglés. En dicha ciudad permaneció salvo algunas temporadas en que se trasladó a París y a tomar baños en distintas localidades francesas. Continuaba allí en diciembre de 1833 cuando se le comunicó que podía regresar a España.
  • Hasta octubre de 1833 no pudo regresar a España ya que las amnistías habían excluido expresamente a los principales hombres del liberalismo. En España contaba con la amistad del nuevo Embajador inglés Sir George Villiers. Inmediatamente se dirigió a Madrid, a donde las autoridades alavesas le escribieron a fin de que realizase gestiones para el traslado de la Universidad de Oñate a Vitoria. Del exilio pasó directamente al Estamento de Próceres.
  • Desde principios de 1834, el Gobierno español manejó la posibilidad de enviar a Alava como Embajador en Londres, pero Palmerston mostraba ciertas reticencias por sus estrechas relaciones con el Duque de Wellington, y por su animadversión hacia Francia como español y como hombre de Waterloo. Al producirse en Inglaterra una crisis de gobierno que llevó a los conservadores al poder, el Gobierno español nombró a Alava su Embajador (4.12.1834) en Londres a fin de aprovechar las cordiales relaciones que tenía con Lord Wellington y de esta manera contrarrestar un posible acercamiento inglés a los carlistas. A pesar de su intimidad con Wellington, Alava contó con la confianza de Palmerston cuando éste regresó a los pocos meses al Ministerio.
  • Durante su misión se realizaron gestiones encaminadas a humanizar la guerra, culminadas con la firma del convenio Elliot (28.04.1835). Pero las negociaciones más importantes fueron las relativas a la solicitud española de una intervención militar por parte de los firmantes de la Cuádruple Alianza al objeto de acabar con la sublevación carlista. Pero la demanda española fue desestimada, y tal negativa significó el fin del Gabinete de Martínez de la Rosa. Su sucesor, el Conde de Toreno, designó a Alava Ministro de Marina (13.06.1835).
  • El 4 de agosto de 1835 embarcó con destino a la Península acompañando a la Legión británica, que se dirigía a Santander. Con dichas tropas pasó primero a San Sebastián y posteriormente a Bilbao. Los motines que proliferaron por España, provocaron la caída de Toreno, siendo Mendizábal la persona elegida para formar el nuevo Ministerio. Este mantuvo la cartera de Hacienda, proponiendo para la Presidencia y la Secretaría de Estado (14.09.1835) a Miguel Ricardo Alava, quien rechazó nuevamente el nombramiento, en carta fechada en Santander (27.09), lo que le fue aceptado el 3 de octubre.
  • Mendizábal recurrió a él para mejorar las relaciones con Francia nombrándole Embajador en dicho país (21.10.1835). Para ello tuvo que vencer su resistencia a hacerse cargo de la representación en París, ya que prefería continuar en Londres. Su salida hacia la capital francesa se produjo el 11 de noviembre de 1835, aunque a finales de diciembre aún se encontraba en Burgos.
  • Durante el período de su misión, las relaciones entre ambos países atravesaron momentos de gran tensión motivada por la permisividad francesa hacia el comercio de los carlistas y los recelos que mostraban ante el aumento de la influencia inglesa en España. En las instrucciones que se le dieron se fijaron los siguientes puntos: que Francia permitiese a las tropas españolas cruzar la frontera cuando lo necesitasen para fortalecer sus posiciones; aprovisiones a las guarniciones de la frontera; permitir que las tropas españolas perseguidas por las carlistas se refugiasen en Francia; y desarmar e internar a los carlistas que entrasen en Francia.
  • Al proclamarse la Constitución de 1812, tras los sucesos de La Granja, se negó a jurar fidelidad a dicho texto, por lo que fue destituido y privado de todos los honores, cargos, etc. (7.09.1836). A partir de este momento residió en Tours y mantuvo contactos con ciertos notables del moderantismo que deseaban hacer caer el Gobierno de Calatrava. A pesar de los consejos de George Villiers, Embajador británico en Madrid, no depuso su actitud e incluso se negó inicialmente a jurar fidelidad a la Constitución de 1837. Finalmente, en julio de 1838, juró fidelidad al nuevo texto constitucional.
  • El 14 de julio de 1838 fue nombrado Embajador en Gran Bretaña, encargándosele muy especialmente que procurase arreglar la cuestión de las cuentas de la Legión Británica. Finalizada la guerra, tras la dimisión de María Cristina, Alava renunció a la Embajada (20.03.1841), y regresó a España (6.06.1843) llegando a Vitoria dos días más tarde, "después de una ausencia de veinte y dos años". En la carta que envió al Ministro de la Guerra le señalaba su deseo de dirigirse a los baños de Barèges "que es el único remedio que me han señalado capaz de aliviar mis dolencias".
  • Autorizado a desplazarse falleció en dicho lugar el 14 de julio. En junio de 1884, las autoridades alavesas trasladaron sus restos al cementerio de Vitoria.

  • Actividad ministerial:
    El 13 de junio de 1835, la Reina encargó a Toreno la formación de un nuevo Gobierno Su sucesor, el Conde de Toreno, designó a Alava Ministro de Marina (13.06.1835), al parecer con el objeto de contrapesar la presencia de Mendizabal en el Gabinete, cargo del que no tomó posesión porque permaneció en Londres negociando, en unión de Juan Alvarez Mendizabal, la autorización inglesa para el reclutamiento de tropas en dicho país. El propio Villiers expresó su disgusto a Toreno por tal nombramiento ya que consideraba a Alava como la persona más adecuada para dirigir la representación en Londres.
    Nada más recibir el nombramiento escribió solicitando se le permitiese continuar en Londres tanto por su escasa inclinación a ocupar cargos ministeriales como porque consideraba que sus relaciones con los partidos ingleses le convertían en una persona que podía tener gran influjo en la mejora de las relaciones con Inglaterra
    El 4 de agosto de 1835 embarcó con destino a la Península acompañando a la Legión británica, que se dirigía a Santander. Los motines que proliferaron por España, provocaron la caída de Toreno, siendo Mendizábal la persona elegida para formar el nuevo Ministerio. Este mantuvo la cartera de Hacienda, proponiendo para la Presidencia y la Secretaría de Estado (14.09.1835) a Miguel Ricardo Alava, quien rechazó nuevamente el nombramiento, en carta fechada en Santander (27.09), lo que le fue aceptado el 3 de octubre.
    Actividad parlamentaria:
    El anónimo autor de Condiciones y semblanzas hace el siguiente retrato: "Físico prolongado, apergaminado y enjuto. Marino, que sabe perfectamente la carta de navegar. Amigo de estar bien con todos. Un tantico sordo, no se sabe si de conveniencia, cuando pide la palabra algún diputado de los que se sientan algo distantes de la mesa.- Hombre que guarda mucha consecuencia, habiéndola llevado con el Jefe político de esta provincia hasta el extremo de no consentir se diese cuenta del expediente sobre el atropellamiento de Gippini.- Amigo del orden". Políticamente estuvo siempre en las filas del moderantismo, a pesar de que algunas actuaciones suyas puedan ser consideradas radicales.
    Su primera Diputación tuvo lugar en 1822, al ser elegido representante por la provincia de Alava. Juró su cargo el 6 de marzo de 1822. Participó en numerosas Comisiones e intervino en cuestiones relacionadas con las sublevaciones que tenían lugar en España y en las de temática militar. Se trasladó junto con las Cortes a Sevilla y Cádiz, al producirse la invasión de las tropas francesas.
    Elegido para formar parte del Estamento de los Próceres, juró su cargo el 13 de agosto de 1834. Durante su permanencia en el mismo intervino en la discusión relativa al papel desempeñado por Javier de Burgos en la contratación de ciertos empréstitos, para exigir que saliese del salón de plenos durante la discusión. Su nombramiento como Embajador en Londres le apartó del Parlamento.
    Honores y condecoraciones:
  • El 25 de mayo de 1807 le fue concedida la Cruz Supernumeraria de Carlos III, con la pensión de 6.000 mrs. en recompensa de los gastos que había realizado su padre durante la construcción del camino de Burgos a Vitoria.
  • El 5 de octubre de 1815, Fernando VII le concedió la encomienda de Hornachos, perteneciente a la Orden de Santiago, para lo que era necesario recibir el hábito de dicha Orden. El 9 de marzo de 1816, el Consejo de las Ordenes aceptó las pruebas aportadas para acceder al hábito de Caballero de la Orden de Santiago, que por gracia especial recibió en la capilla de la Embajada española en París.
  • El 9 de febrero de 1836 era nombrado Caballero de la Orden de Carlos III, y las certificaciones necesarias para la concesión fueron realizadas por Manuel Mª de Arbizu y Alava, Ministro del Consejo Real de España e Indias en la sección de Gracia y Justicia; el Conde de Monterrón, Prócer del Reino; Fausto Otazu, Procurador del Reino por Alava (1834-1836); el Marqués de Rozalejo; Juan Esteban de Izaga, Abogado de este Ilustre Colegio, Procurador a Cortes por Guipúzcoa (1835-1836); y Luciano Salazar, Caballero de la R. y D. O. E. de Carlos III, oficial de la Secretaría del Despacho de Marina y Diputado por Laguardia (Alava) en 1846.
  • En 1835 se le concedió la Gran Cruz de caballero de la Real y Militar orden de San Hermenegildo. El 4 de diciembre de 1835 obtuvo la Gran Cruz de la Real Orden española de Carlos III.
  • El Príncipe Regente de la Gran Bretaña le concedió la medalla destinada a premiar a los extranjeros que se habían distinguido en la lucha contra Napoleón (1813). Posteriormente le otorgó (octubre de 1814) dos nuevas condecoraciones por las acciones que tuvieron lugar entre el 28 de julio y el 2 de agosto de 1813. Caballero Comendador extraordinario de la Orden del Baño, concedida por el Regente inglés (10.10.1815), para premiar "mis servicios bajo las órdenes del Duque de Wellington durante la Guerra de España y también a mi conducta distinguida en la batalla de Waterloo".
  • Del Rey de Holanda recibió la Cruz de Comendador de la orden de Williems (31.08.1815) por su participación en la batalla de Watterloo.
  • La Academia de Bellas Artes de San Fernando le nombró Académico de honor por sus gestiones en la recuperación de las obras de arte llevadas a Francia por la tropas de Napoleón.
  • Patrimonio y rentas:
    En una instancia de 1807 señala que "la Corona le debe la cantidad de 400.000 reales producto de una hacienda raiz que vendió para imponerlos en los Reales Empréstitos".
    Fuentes y bibliografía:
  • A.G.M. Segovia. Ilustres A-
  • A.H.N. Estado. Expedientes de Carlos III. nº 2279; FF.CC. Mº Hacienda. Serie general leg. 4518, exp. 734; OO. MM. Santiago. nº 116M; expedientillos 8823, 18729, 18738.
  • A.M.A.E. Personal leg. 2 exp. 42
  • A.N. Paris F7-12.001
  • A.M.D.A.B. Cuerpo General leg. 620 (23).
  • S.H.M. Expedientes personales. Rollo 2 Legajo A-2
  • A.B.E.P.I. I 18, 85-104; II 23, 15-39.
  • Arrese, Daniel Ramón de: Apuntes biográficos de los ilustres patricios señores D. Prudencio María de Verástegui y D. Miguel Ricardo de Alava. Vitoria. Imprenta de los hijos de Manteli, 1864.
  • Becerro de bengoa, Ricardo: El general Alava. Madrid. 1889.
  • Gonzalez de Echavarri. Vicente: Alaveses ilustres. Vitoria. Imprenta provincial, 1902-1904. Vols. IV y V.
  • Nueve disparates que valen por noventa o sea comentarios a los nueve artículos del plan de pacificación de España presentado, según el Herald, por Wellington al general Alava. Madrid. Imprenta de Repullés, 1835.
  • Urrutia, E: "Biografía. Miguel Ricardo Alava". En Euskalerriaren Alde, XVI (1926): 75-79.